Vaivén.

No tengo mucho que reflexionar, ya que no sé nada de vos. ¿Quién sos? ¿Qué sos? ¿Cómo sos? Me intriga lo que me irradia tu hablar, tu manera de expresarte, tu forma de pensar. Y creo saber por qué: sos DISTINTOLas vueltas que da uno en la vida, conociendo gente de pensamientos tan variados y diferentes como seres humanos hay en la Tierra, genera que en esos vaivenes llegues a un lugar, una persona se cruce en tu andar de manera inesperada, y ¡ZAS!, encuentres algo que no tenías noción ni que existía, pero convivía con vos en un mismo lugar. Y es ahí cuando la gente logra sorprenderte. Hasta ahora no hiciste otra cosa que sorprenderme con cosas hermosas; cada cosa que hablamos por más mínima que sea, siempre me deja algo latente... ¿Cómo haces? No conozco tus trucos, y eso me hace débil, me hace dudar. No quiero poner esto que está pasando en manos equivocadas, no es buena oferta entregarme a la duda y a la desconfianza, porque venís de otro lugar. Un lugar que no conozco, y en donde las cosas que se hacen, se hacen porque se sienten. Y si ese lugar hace que vos hoy, discutiendo lo que sea, te plantes y defiendas a puños y garras tu pensar, no debe ser malo. Quizás a mí me faltó algo de eso al principio de todoPero si ya estás acá, ¿para qué seguir hablando tonterías? Enseñame, quiero aprender a ser. 
Mi cable a tierra debes ser entre toda esta ciudad.

(Sólo usar tu cabeza me puede salvar).

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