Actualidad

Bueno, después de un mes y un poco más de ni siquiera entrar acá y estar poco en la pc, volví para darle un poco de mi tiempo a este espacio que me ayuda tanto a canalizar cada vez que necesito descargarme. En este lapso que no escribí, hubo una escapadita a la costa (10 días, que fueron por lo menos un respiro entre tanta frivolidad y monotonía que hay en Capital), que me sirvieron para replantearme muchas cosas (común en mí, andar pensando mil veces todo lo que me pasa). Y a la vez, también sirvieron para dejar de pensar tanto en todo. Si bien tenía lejos a mis afectos, y quería compartir ciertas cosas con algunas personas, esas "mini vacaciones" me fueron imprescindibles para abrir un poco mi cabeza, para alejarme del caos que es todo en Buenos Aires y para centrarme en lo que quiero para mí este año. La verdad es que, si bien pasaron muchas cosas en mi ausencia, está siempre latente ese puto defecto que tengo, que es ser tan frágil y dependiente de las personas que ya no tengo al lado. Uno lógicamente, a la larga se termina acostumbrando. Pero lo cierto es que cada vez me voy quedando con menos gente donde refugiarme. (O por lo menos, yo lo siento así). Y por lo tanto, me agarra la nostalgia de añorar lo que alguna vez fue pero que ya no es más. No entiendo lo que estaré haciendo mal, o quizás sí pero no pueda encontrarle la vuelta y cambiarlo para mejorar. Y como cada vez siento que mi círculo de afectos se va achicando, estoy tratando de volverme un poco más independiente. No creo que sea bueno que todo me afecte en un grado superlativo, porque al fin y al cabo, si me doy cuenta de una cosa, es que todo lo que me pasa lo exagero el doble por culpa de lo sensible que soy. Todo lo siento más que el resto. Y nunca pude lograr cambiar eso de mí. Es algo que siempre me juega en contra, y por eso es que a veces me hago demasiado problema por cosas que no lo valen. De igual modo, confío en que cuando vuelva a la rutina y vea las mismas caras durante 8 horas seguidas, las cosas van a volver a la normalidad. O al menos, es lo que espero. Lo cierto es que si bien este año no empezó con muchas expectativas de mi parte, hay algo que me tiene muy ansiosa y que es el viaje a Bariloche. Tenga la fama que tenga, va más allá de eso; es algo que voy a compartir con mis amigos, y por eso la ansiedad. Este año va a ser muy loco en demasiados aspectos. Es el último en la secundaria, el pie para después buscar trabajo y plantearme lo que quiero ejercer de acá a muchos años a futuro. Este año tengo la fiesta, MI FIESTA DE EGRESADOS, donde sé que más de uno va a moquear como jamás en su vida lo hizo (incluídos TODOS y cada uno). Es un año de encuentros y seguramente de desencuentros. En fin, experiencias nuevas que van a marcarnos mucho. Lo único que espero, y que no es algo tan a futuro, es rendir estas tres materias que tengo y liberarme de 4to año (que por cierto, fue uno de los mejores peores -sí, leíste bien, mejores peores- años de mi vida). Lo mejor de lo peor que he conocido. Así que eso es todo por ahora. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario